¿En qué consiste la prueba pericial?

Seguramente habrás escuchado o leído el término pericial en algún lugar. Incluso, es posible que lo hayas visto junto a otros como peritopericia, debido a que mantienen una estrecha relación. En todos los casos, su significado se relaciona con aspectos de la vida judicial; es decir, están íntimamente ligados al devenir de un proceso, sea cual sea su naturaleza.

Precisamente, de eso se trata la prueba pericial. Como mecanismo legal, puede ser solicitado para agregar nueva información a un juicio, permitiendo que se tomen decisiones o se demuestren hechos que, sin su aplicación, costaría explicar.

En el derecho español, la prueba pericial es una de las evaluaciones más empleadas. Funciona como un método de ayuda para cualquiera de las partes. Si aún no conoces de qué se trata, ahora mismo te lo explicaremos.

¿Qué es una prueba pericial?

La prueba pericial puede definirse como un aporte, opinión, argumento o respaldo que un especialista, también llamado perito, da en medio de un juicio para explicar un hecho. Esta información es escuchada y revisada por un juez o un Tribunal, quienes considerarán si es oportuna o no, para así tomar las decisiones finales.

Un elemento esencial en la prueba pericial es que, quien es considerado como perito, debe ser precisamente alguien formado, con conocimientos comprobados sobre el área específica sobre la cual emitirá su opinión.

Es decir, si es necesario conocer sobre aspectos científicos en un juicio, el perito debe ser justamente alguien especializado en tal materia. No puede ser alguien distinto ya que invalida el concepto mismo de prueba pericial, el cual es, básicamente, explicar un aspecto que solo se comprende con el estudio específico.

La prueba pericial viene a ser una ayuda para la comprensión de hechos complejos, pero también para entender conductas o conocer el funcionamiento de objetos. Es un mecanismo que permite generar convicciones o afinar certezas, las cuales suelen estar en duda durante un juicio.

Pese a que el especialista o perito tiene conocimiento sobre el área a discutir, también, en muchos casos, este suele hacer una investigación mucho más profunda sobre el hecho del cual hablará. De esta forma se garantiza que su opinión no sea somera, sino que conste de estudio, experiencia y, sobre todo, pericia.

Un claro ejemplo de las pruebas periciales puede ser analizar un accidente laboral para poder extraer conclusiones que serán mostradas durante un juicio. En ello se busca determinar cómo ha ocurrido el accidente, cuales era las medidas adoptadas en términos de prevención de riesgos laboral, hacer un árbol causal de sus posibles causas, entre otros. En dichos casos, se llama a un especialista en accidentes laborales y prevención de riesgos laborales, para que efectúe una prueba pericial, a fin de aclarar todas las dudas en cuestión.

Características de la prueba pericial

Existen varios aspectos que caracterizan a una prueba pericial, que ayudan a facilitar su mayor comprensión. Estos son:

  1. Se necesita de una persona con conocimientos probados sobre un área específica, la cual puede ser científica, artística, técnica, entre otras. Dicha persona es denominada como perito.
  2. La prueba pericial es un recurso que puede ser solicitado por ambas partes en un proceso. La idea es explicar de la manera más objetiva y clara posible, sin importar a quién favorezca. También es posible que ambas o alguna de las partes soliciten al juez que designe por sí mismo al perito.
  3. El perito debe ser imparcial. No debe mantener relación alguna mas allá que la de su labor, con cualquiera de las partes involucradas en el proceso, incluyendo cualquier persona involucrada.
  4. Durante una prueba pericial, el experto o perito puede emitir juicios de valor y conclusiones sobre el hecho que está investigando. Sin embargo, no es permitido que intervenga sobre las decisiones del proceso como tal, debido a que esto es competencia del juez o el Tribunal.
  5. La prueba pericial no agrega nuevos hechos a un proceso, sino que se encarga de esclarecer los que están incluidos dentro del mismo. A no ser que otros hechos tengan relación.
  6. La prueba pericial no es un sustitutivo de la labor del juez ni de los testigos o protagonistas del caso. Antes bien, es una ayuda para esclarecer la toma de decisiones, refutación de hipótesis o aceptación de pruebas.
  7. Pueden existir varios peritos para evaluar un hecho.

Fundamento legal de la prueba pericial

Al tratarse de un mecanismo, el cual es utilizado en diversos casos para agregar mayor credibilidad y esclarecer hechos, la prueba pericial tiene un respaldo legal dependiendo del tipo de proceso.

En el caso de los procesos civiles, la prueba periciales regulada según lo establecido en el artículo 335 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. A partir de este, y hasta finalizado el artículo 352, se establecen una serie de parámetros sobre cómo debe emplearse este recurso, las normas a seguir, los requisitos en cuanto a los peritos, entre otros aspectos.

Por otra parte, en lo que respecta a los procesos criminales, la prueba pericial tiene su fundamento y regulación desde los artículos 456 hasta el 485 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal; esto, en la fase de instrucción.

Para la fase del juicio oral, hay que acudir a los artículos 723, 724 y 725 del mismo documento, con el fin de conocer qué parámetros son los adecuados en el desarrollo de la prueba pericial.

Prueba pericial vs. Prueba testimonial

Son muchos los casos en los que se ha confundido la prueba pericial con la prueba testimonial. Esto se debe a que ambas comparten ciertas características, como el hecho de que pueden respaldar o desechar una hipótesis. No obstante, son totalmente diferentes.

Para empezar, es importante recordar lo dicho anteriormente: la prueba pericial no puede sustituir a los testigos de un hecho. Esto quiere decir que, si bien un perito puede contar con el conocimiento sobre el tema que gira todo el proceso, el testigo puede o no tener mayor relevancia, según el caso.

Otra diferencia es que un perito puede ser llamado por cualquiera de las partes involucradas en el juicio, mientras que un testigo tiene que necesariamente mantener relación con el hecho. Siempre que se cumpla tal requisito, el papel del testigo lo puede ocupar cualquiera. No ocurre así con el perito, el cual debe ser, de manera obligatoria, un especialista.

A esto se puede sumar que, en un proceso, el perito puede ser cambiado, debido a que su función es reemplazable. No ocurre así con el testigo, debido a que tiene una función única.

Finalmente, está el hecho monetario. Ningún testigo recibe algún tipo de dinero por dar su declaración en un proceso, ya que acude al mismo bajo un requerimiento legal. En el caso del perito, este sí recibe algún tipo de remuneración económica debido a la labor realizada.

Prueba pericial de parte y prueba pericial judicial

Según quien haya solicitado la presencia de un perito y, con este, de una prueba pericial, es posible clasificar tal mecanismo en dos alternativas.

La primera es la prueba pericial de parte. Esta es aquella que es solicitada por alguna de las partes, con el fin de servir de ayuda para esclarecer un hecho que por sí mismo sería confuso.

Este mecanismo no favorece a la parte que lo solicita, ya que los peritos deben mantenerse imparciales en todo momento, y evaluar los hechos de la manera más objetiva posible. De hecho, estos pueden pasar por una serie de análisis y, en caso de que se descubra cierta vinculación con las partes, pueden ser eliminados de su función.

Además, en caso de que se descubra que un perito miente o está parcializado, se comete una falta, lo que lo lleva a tener responsabilidad penal.

El segundo caso es de la prueba pericial judicial, en la que el perito es designado por un juez a petición de ambas partes involucradas. Generalmente, las autoridades judiciales cuentan con listas de diversos profesionales que se inscriben para actuar como peritos, por lo que la elección se realiza al azar según el orden de la lista.

En estos casos, el perito se comunica con ambas partes para solicitar lo que necesitará para completar su investigación. Las partes deben proveerlo. Una vez finalizada, se presentan los resultados y se comparece ante un juez.

Problemas que surgen por el nombramiento de varios peritos

Suele ser muy común que para un proceso se nombren a varios peritos para que realicen la prueba pericial. En muchos casos esto resulta beneficioso, ya que existe más información para llegar a conclusiones, basado en los diferentes puntos de vista.

Sin embargo, también es común que surjan problemas derivados de la multiplicidad de opiniones sobre un hecho. Los peritos pueden reunirse y discutir los resultados con el fin de llegar a un consenso, pero esto no garantiza una opinión unánime sobre el evento investigado.

En esto consiste el problema del uso de numerosos peritos aunque generalmente es beneficioso. En estos casos, es el juez o el Tribunal el encargado de discernir sobre aquello que se apegue más a la ley o que haya adquirido mayor convencimiento, y que corresponda en mayor medida con el proceso que se realiza. Después de todo, la prueba pericial es una ayuda y su carácter no es nunca definitivo.