¿Qué es un perito forense?

La figura del perito forense se ha convertido en una de las más solicitadas en la actualidad. Su función dentro del área procesal, así como su intervención en juicios, es de gran importancia para su desarrollo adecuado, con la mayor y más completa compresión de todos los hechos.

El perito forense es considerado un profesional de la más alta calidad y cualificación. Es llamado en ocasiones como perito judicial. Su nombre se deriva de la estrecha relación que mantiene como parte importante en la aclaración de cualquier duda, así como su investigación veraz.

Hoy te contaremos todos los pormenores de lo que implica ser un perito forense.

¿En qué consiste la función del perito forense?

Para comprender por qué el perito forense es un profesional de tan gran importancia, es necesario conocer qué es en sí un perito. Este es lo que muchos consideran como experto en un área específica, el cual, gracias a sus estudios y pericia, puede llegar a ser una referencia para entender temas relacionados con su labor.

En el caso del perito forense o perito judicial, el profesional es básicamente un experto que brinda todos sus conocimientos de su área de estudio, para ayudar en la investigación y posterior aclaración de un hecho en un proceso. 

Su aparición ocurre cuando, en medio de la disputa, surge un problema que es muy difícil explicar para alguna de las partes, o que incluso el juez desconoce. Se trata de algo común. Un ejemplo recurrente pueden ser los expertos en balística que son llamados para dar su punto de vista en un asesinato con armas de fuego. El profesional estudiará el caso, tomando en cuenta todos los factores que intervinieron en el hecho.

Como se ve, la función del perito judicial es ampliamente necesaria. Sin embargo, no se queda solamente en el área criminal. Es muy común que los peritos forenses también intervengan en casos civiles. Su trabajo ayuda a esclarecer motivos, causas, conductas, consecuencias, traumas, entre otros.

El perito forense, en cualquier caso, funciona como una especie de guía que interpreta un hecho y lo expone, de manera sencilla, con el fin de que todos en una sala judicial puedan comprenderlo. Gracias a ello, se pueden tomar decisiones mucho más adecuadas, así como veredictos justos.

Requisitos para ser un perito forense

Sobre el perito forense recae una gran responsabilidad para el desarrollo de un proceso judicial. Por este motivo, desde los órganos de administración de justicia, como juzgados y tribunales, son muy cuidadosos al momento de elegir a un profesional.

Asimismo, el perito forense debe cumplir con algunos requisitos, establecidos en diversas legislaciones. 

La Ley de Enjuiciamiento Criminal, en su artículo 457, señala que: «Son peritos los que tienen título oficial en la naturaleza del peritaje que requiere el juzgado». Esto para aclarar que el perito debe contar con un título en su área de especialización para poder ejercer la función de perito forense.

No obstante, luego añade que, en caso de que no se puedan conseguir a personas con títulos que confirmen su conocimiento, se podrá elegir a otras que tengan el conocimiento a nivel práctico para ejercer tal función.

Por otra parte, en la Ley de L.E.C., en su artículo 340.1, se aclara lo siguiente: «Los peritos deberán poseer el título oficial que corresponda a la materia objeto del dictamen y a la naturaleza de éste. Si se tratare de materias que no estén comprendidas en títulos profesionales oficiales, habrán de ser nombrados entre personas entendidas en aquellas materias».

De esta manera se garantiza la presencia de un perito. No obstante, el artículo se da a demostrar la importancia de la titulación. Esto se debe a que resulta sumamente necesario que el perito forense tenga que demostrar que es capaz de realizar la investigación, y que sus resultados serán fiables, con rigor, sin el menor rasgo de equivocación.

Así como el título, las autoridades suelen considerar como requisitos la experiencia, los años de trabajo y el grado de estudio alcanzado en el área que desempeña. Dicha área puede ser científica, técnica, práctica, artística, etc.

El dictamen pericial

Después de que es elegido, bien sea por orden del juez o Tribunal, o por petición de alguna de las partes, al perito forense le es presentado el hecho que tiene que investigar y aclarar. A partir de ese momento inicia su informe o dictamen pericial.

Con su experiencia y conocimientos, el perito forense se encargará de dilucidar sobre el hecho, tomando en cuenta una metodología específica, siguiendo parámetros y normas establecidas. Todo se realiza con completa rigurosidad. El informe es desarrollado hasta llegar a una serie de conclusiones que expliquen el hecho.

La virtud del perito forense radica en su papel como investigador, pero también en la capacidad de síntesis y explicación que pueda tener para desarrollar su informe pericial. Este debe estar escrito de forma clara, fácil de entender y demostrando la transparencia de las conclusiones.

Generalmente no es un documento muy extenso. En algunos casos, el perito forense se vale del uso de pruebas de carácter judicial. En otros, una vez realizado el informe debe presentarlo ante el juez y explicar todo lo realizado en medio del proceso.

Esto último ocurre cuando se desea tener mayor claridad sobre el hecho.

La juramentación 

Antes de presentar el informe, al perito forense se le puede exigir que realice una juramentación especial, en la cual debe firmar un documento que señala que todo lo que está plasmado en dicho informe es verdadero. También indica que sus resultados se basaron en hechos que realmente comprobó.

La juramentación también le hace entender al perito forense que está bajo responsabilidad penal, y que, en caso de mentir, puede ser sancionado según las estipulaciones de la ley.

Todo lo señalado en la juramentación se ampara en el artículo 335.2 de la Ley de L.E.C. En el mismo se indica que el perito aceptó su labor para hacerla con la mayor imparcialidad y objetividad posible, con el único fin de ayudar en el esclarecimiento de un hecho.