Autoempleo. La sustitución de los trabajadores tras la compra de una empresa o negocio

¿Qué sucede con los trabajadores tras la compra de una empresa?

Cuando se produce una compraventa de una empresa o negocio, el nuevo empresario se subroga en los derechos y obligaciones en materia laboral y de Seguridad Social del anterior, tal y como dispone el artículo 44 del Estatuto de los trabajadores. Esto hace que el nuevo empresario se haga cargo de los trabajadores de la empresa que ha comprado, es decir que asuma todas las condiciones laborales vigentes: salarios, antigüedad, horarios, etc. incluso aunque estas condiciones sean superiores a las establecidas en el Convenio Colectivo de aplicación, fruto de pactos contractuales o por la consolidación de condiciones más beneficiosas (derechos adquiridos).

 

Comprar una empresa para autoempleo ¿Cómo adoptar el puesto de un antiguo trabajador?

Frecuentemente, sobre todo en empresas pequeñas de uno dos o tres trabajadores, el nuevo empresario quiere ocupar él mismo un puesto de trabajo en el negocio que acaba de adquirir. Se encuentra entonces ante la disyuntiva de intentar que el empresario anterior despida a uno o varios trabajadores antes de realizarse la compraventa, lo que encarece el precio (ya que la indemnización por despido improcedente sería de 45 días por año de servicio hasta febrero de 2012 y de 33 días desde entonces, con límites de 42 y 24 mensualidades respectivamente), o bien subrogarse en los contratos de los trabajadores y despedir entonces a alguno de ellos para ocupar él mismo su puesto.

A este respecto, tenemos que señalar que la opción más rentable para el comprador sería asumir inicialmente las cargas laborales sin pagar un sobrecoste por la compra del negocio y posteriormente proceder a un despido objetivo por causa organizativa en virtud del artículo 52.c del Estatuto de los trabajadores que remite al 51.1. En efecto, la sustitución de un trabajador por el propio empresario, es un cambio organizativo aceptado por la jurisprudencia (STS 4457/2001 de 29 de Mayo de 2001 y STSJ ANDALUCIA 580/2013 de 21 de Febrero) que encaja dentro de la definición de causa organizativa establecida en el artículo 51.1 (Se entiende que concurren causas organizativas cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los sistemas y métodos de trabajo del personal o en el modo de organizar la producción).

Para la aplicación de este despido objetivo no es necesario acreditar pérdidas ni pasadas ni estimadas para el futuro, sino que opera de manera automática. La jurisprudencia citada entiende que hay amortización de puesto de trabajo cuando el empresario se hace cargo en persona de las tareas ejercidas por el trabajador, desapareciendo el puesto. Es al empresario a quien le corresponde el poder de organización y dirección en el seno de la empresa (artículos 1 y 20 del ET) y como consecuencia de ello, cómo quiere organizar las necesidades de mano de obra. Hay que recordar aquí que uno de los pocos casos lícitos de sustitución de trabajadores huelguistas es el que se produce cuando es el propio empresario el que realiza las tareas de los huelguistas.

 

¿Cuánto cuesta el despido de un trabajador tras la compra de una empresa? Ejemplo práctico.

La consecuencia de utilizar esta modalidad de despido objetivo en una compraventa de empresa es que la indemnización se reduce ahora a 20 días de salario por año con un límite de 12 mensualidades, lo que podría resultar determinante en la decisión de compra.

Supongamos que el comprador quiere comprar una Administración de lotería por 300.000€ que tiene dos trabajadores con 20 años de antigüedad (desde febrero de 1997), con un salario bruto anual cada uno de 24000€.

Si pretende que el vendedor de la empresa despida a uno de los trabajadores para adquirirla después con un solo trabajador, el vendedor le pedirá además de los trescientos mil euros el coste del despido improcedente, es decir:

(24.000€/12/30) x 45 días por años trabajados x15 años +

(24000/12/30 ) x 33  días por años trabajados x 5 años = 56000€ .

Optar por esta medida, supondría un coste total de 356.000€.

 

La opción de subrogarse y proceder al despido por causa objetiva organizativa seria de:

(24000/12/30) x 20 días por año trabajado x 20  años = 26.666€, que como supera el límite de 12 meses de salario bruto se quedaría en 24.000 €.

Optar por esta medida, supondría un coste total de 324.000€.

El ahorro, por lo tanto, sería de 32.000€, si optáramos por esta segunda medida.

 

Naturalmente, esta posibilidad de despido objetivo no se reduce al momento en que se produce la transmisión de la empresa, sino que el empresario en cualquier momento puede reorganizar su empresa asumiendo un puesto de trabajo.

Consulte sobre los procesos de compra venta de empresas.